sábado, 31 de enero de 2009

Duerme usted, señor presidente?



Si en vez de dormir
_____bailara tango
_______________con sus ministros
_____y sus jefes de amor
nosotros podríamos
oir
___de noche en noche
su taconeo
de archiduque
o duquesa.
Podríamos reír
sólo de verle,
ridículo como es,
esperar los aplausos
de toda la gendarmería
frenética.
Claro que uno está cansado
y quiere un poco de diversión
_____monstruosa,
como ésta
_____de verle
con la lira en el cuello
_____colgada,
como un romano
o como una romana
ciega de absurdas creencias geniales.
Si en vez de prometer
el descubrimiento de la piedra
______________________filosofal
que ha de producir pan
_________________y billetes de veinte
se dedicara,
por lo soberbio que es,
a vender patatas podridas
o maíz rancio,
los indios de esta nación
le llamarían
______Cacique Ojo de Perla.

Si en vez de llorar
te murieses un día de estos,
_______como una puerca elegante con sus grasas
importadas del Norte,
nosotros,
que estamos cansados
______________de tanta estúpida confesión,
pondríamos a bailar las piedras
y los árboles darían frutos manufacturados.

_____Con tu vieja y putrefacta osamenta,
alimento de ratas,
llenaremos un solo lugar de esta tierra
y la llamaremos
____________la Cueva Maldita
y será proscrita de ver
y de acercarse a ella
por temor a despertar tus histéricas
_______________________ternuras.

Te llaman
José el de los sueños,
el de las vacas sagradas,
el dueño de las vacas más flacas
______y
Presidente de la "Sociedad Condal del Sueño".
Tus amigos te llaman
_______________Barbitúrico.

¿Hasta cuándo duerme usted, señor Presidente?

Si adora la vaca,
____________¡duerme!
Si al becerro adora,
____________¡duerme!
Y si el General le da su almuerzo,
duerme como una lirona
o le da una pataleta de sueño.

Cara de Barro,
Ojo para ver las Serpientes
_____________________y llamarlas,
Ojo para hacer compañía
y quemarte
con el humilde Kerosene,
Ojo para tenerse a mi servicio
como mozo de alcoba
_______________barato.

¿Duerme usted, señor Presidente?
_______Le pregunto por ser joven apuesto
_______y no como usted, señor de la siesta.

Ojo de barro y Water de Urgencia.




Caupolicán Ovalles
De Duerme usted, señor presidente?
Caracas: Ediciones del Techo de la Ballena, 1962. s. npp.
Biblioteca Nacional de Venezuela. Cota: V-43 C-442
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"...hay una certidumbre: este libro no conduce hacia premios de la revolución, ni a invitaciones a viajes, ni a las mesas de los 'rebeldes' con palacetes ni bandas de ensalzadores. Hay aquí una pura y desinteresada hombría, hecho rotundo contra el cual se estrellan todas las acusaciones de los aficionados al cartel o a las especulaciones en torno a una pretendida profundidad de lo formal. (...) Se trata de una poesía que se da como una necesidad cotidiana, sin preparaciones, regodeos o perturbaciones de la existencia. Se da así, simplemente, deshonestamente poética, como quien se dispone a ingerir los alimentos o a defecar".

Adriano González León
De "Investigación de las basuras". Prólogo a Duerme usted, señor presidente? de Caupolicán Ovalles.

domingo, 18 de enero de 2009

2do. Taller de lectura colectiva - Cruce de aceras. Dos poetas en Chacao



Un dragón no es un
dragón hasta que un
poeta no lo decide.
Ludovico Silva (1937-1988)

Sentí pesar de media vida
cuando cesó el estruendo
y advertí que mi alma era su cueva,
que yo era mi dragón, mi enemigo inmediato
Eugenio Montejo (1938-2008)

Cada poeta es un universo particular en constante nombramiento. La palabra es la estrategia fundacional, su génesis. Una misma ciudad y un mismo tiempo —incluso: el mismo sector de esa ciudad; los mismos instantes del tiempo colectivo— engendra voces poéticas disímiles precisamente porque un estilo es, más que sólo una singularidad, un idioma propio.
Eugenio Montejo y Ludovico Silva compartieron el ítem biográfico de haber hecho vida en la zona caraqueña que la joven historia municipal hoy reconoce como Chacao. Dos poesías distintas —en la mayoría de las ocasiones diametralmente opuestas— compartieron tráfico, climas y vecindad. Dos poetas comprometidos con la palabra desde aristas distantes compartieron los años de creación poética y los conflictos creativos de una carrera literaria en la segunda mitad del siglo XX. La intención de este segundo taller será contrastar ambas poéticas y atender como, aparentemente y con la palabra de por medio, dos universos incomparables y en nombramiento se conformaron al unísono, como en un cruce de aceras.
También, en el transcurso del ejercicio colectivo de lectura, se revisarán las obras de otros poetas con experiencia parroquiana (Blanca Strepponi y Alberto Barrera Tyszka, entre otros) o cuyas obras hayan sido marcadas de algún modo por Chacao (pocos saben que el grupo Tráfico, por ejemplo, se reunía cada jueves en La Castellana).
Este segundo taller intenta convertirse en un gesto de agradecimiento a la Casa de la Cultura de Chacao por apoyar la labor de El Salmón - Revista de Poesía.

Para más información comunicarse con la Casa de la Cultura de Chacao. Teléfonos: 0212-263.05.12 / 88.25.

martes, 18 de noviembre de 2008

Ya llegó el N° 3


El tercer número de El Salmón — Revista de Poesía se titula “Artefactos”, y es el producto de una investigación sobre la poesía experimental venezolana del siglo XX. Ya no es el poema inalterable, ya no la sonoridad ni la metáfora. Nos convoca esta vez la emancipación del significante, el peso del sentido puesto en vilo. El poema convertido en artefacto, en rotación y desajuste: la imagen escrita. Para comenzar nos encontraremos con un artículo de Martha Durán sobre los Grafopoemas (1992) de Ramón Ordaz y una revisión de Oscar Rodríguez Ortiz acerca de los Trans-verbales (1967-1971) de Alfredo Silva Estrada. También podrán hallarse en las páginas de la revista, como parte de las acostumbradas reseñas de poemarios olvidados, textos críticos sobre Samuel Villegas, Gelindo Casasola y Arnaldo Acosta Bello. El dossier poético está conformado por trabajos de Julio Miranda, Juan Calzadilla, Andrés Eloy Blanco, Elmer Szabó, Carlos Contramaestre, Lino Cervantes, Gilberto Ríos, Ludovico Silva, Rafael Cadenas, Dámaso Ogaz, Darío Lancini, Gustavo Pereira, Andrés Athilano, Rafael José Muñoz, Ángel Mila y Salustio González Rincones, entre otros. En la sección de poesía inédita presentamos una selección de Logodédalos, el libro-artefacto que el gran Darío Lancini prepara desde hace varios años. Como novedad, incluimos un espacio llamado “El alevín”, donde tendrán cabida nuevas voces de nuestra poesía, como la de Elizaria Flores, cuyos poemas inauguran dicha sección. Próximo número: “Soldado”.

martes, 21 de octubre de 2008

El alevín


Elizaria Flores (Caracas, 1961)



En el N° 3 de El Salmón - Revista de Poesía inauguramos una nueva sección llamada "El alevín", espacio dedicado a las nuevas voces que se encuentren emergiendo (o sumergiéndose) en la poesía venezolana actual. En esta ocasión utilizaremos nuestro blog para complementar la selección de textos que hicimos para "Artefactos" del poemario Variaciones no estables del hablante 5972, escrito por Elizaria Flores, poeta venezolana radicada en Mérida.

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1.
Ficción
Sombras que ocultan una sombra
Trama de huidas cotidianas
Soflama y artificio
Me escondo en el relato diario

2.
Olvido, desdibujo, larga caída en un abismo liso con espejos
Girar sobre sí mismo y fragmentarse
Esta es mi fatua inmolación del día, suplicio inútil

10.
Una mujer y su sigilo dormitan al filo de la calle
Estrecha en callejón y deslustrada, la calle guarda ciertas atrocidades
La palabra geranio con sus muertos, un odio, una vigilia
Cierta fragancia que pudo ser el mar o la agonía
La madrugada es breve

17.
En el filo bailando, en las horas pico, contando los pasos
Al borde de la raya amarilla
Sin estridencias
Viendo pasar los trenes, calmadamente calcular distancias
Esto es la lucidez y la cordura

35.
Las noches caen inclementes
Con vidrios rotos y con frío, las noches caen sobre la ciudad
Una arenilla fina
Hojas secas
Insectos.

36.
En las noches que son para morir, no muero
Vago entre todo lo dispuesto mientras la muerte ostenta sus carros y sus balas
Sus ladridos, sus pájaros, sus voces agitadas
Órdenes y elecciones exhibe sus catálogos, impúdica
Mi negativa es su estupor. No muero

elizaria@gmail.com

SATURNIANA

A C. Zumeta.






*

* *

Vamos a los caballitos!

Cada uno estrellas!

No son aviones!

Ni vacas!

Hu! Hu!


Son naciones cinco!

Que dan vueltas

Como gotas!

Ha! Ha!


Con música de Marte

en cuerda de Orinoco!

Míralos!

y sube!

He! He!


Tus cornucopias abundancia

embistiendo a miseria

Banderas! Espigas!

Pampa azul!

Ho! Ho!


En ella: Forwards!

C. V. Un par de coces!

Blanco potro!

Llanero!

Hi! Hi!






___El lenguaje original de este canto tiene cierta analogía con el de los latinos que habitaban la Tierra, siendo sin embargo del grupo de lenguas peninsulares, desaparecidas con el cataclismo que hundió a España e Italia y parte del Mediodía de Francia. El idioma menesolano (Menesola se llamaba el país donde lo hablaban) nos da una idea de lo que era el extinto español, italiano o francés, y muestra además la influencia de otras razas comerciantes, pues se parece a las palabras de las claves que nosotros usamos en nuestro comercio con los planetas. De los Menesolanos se sabe poco, pero sí está puesto en claro, que su anhelo era morir al tener uso de razón y no la empleaban sino con este fin, llegando a él sea por medio de discusiones o de guerras1, dirigidas por Menesolanos que no tenían lo que llamamos en Saturno, prestigio ni patriotismo, pero que los Menesolanos seguían ciegamente con tal de perecer. Tenían tan desarrollado este instinto que si por casualidad alguno de ellos tenía la buena idea de mantenerlos en paz, todos se ponían a conspirar contra él y lo vilipendiaban. Este modo de pensar, es para nosotros tanto más incomprensible cuanto que los Menesolanos no podían como nosotros morir en el Planeta y resucitar en el Anillo, a voluntad! Pero de nada debemos extrañarnos cuando se trata de un Planeta tan atrasado como fue la Tierra. Y además, mal podemos darnos idea de Menesola, que como París, p. ej., causa tantas discusiones en el mundo de los sabios saturnianos. Si de París sabemos con toda exactitud que estaba situado en el Istmo que unía el océano Atlántico al Pacífico, no tenemos tal certeza con respecto a Menesola que el eminente List Uao colocó, primero en el Polo Norte de la Tierra y luego, corrigiéndose, en el Polo Sur! Lo que sí parece es que este pueblo había logrado servirse de los ríos para captar la música que tocaban en Marte. Problema que no hemos podido resolver nosotros y que sea dicho con franqueza, es una vergüenza.



____________________________

___1.___Después de una marcha por las costas de Cororo, penosa y mortificante para el Ejército tuvimos un percance: Dos vapores del Gobierno Nacional, viéndonos andar por plenas sabanas se nos vinieron encima para ver qué fuerzas éramos y tanto yo que era el jefe como el del Estado Mayor General presentimos un desastre, porque las tropas les tenían pavor a los cañones y así nos desbandamos en lo que éstos empezaron a tirarnos ponchas… Pudimos reunirnos tierra adentro, y gracias a un indio viejo que topamos en un rancho sin techo, salimos al pueblo de Cocuyo donde fuimos recibidos por los habitantes y tres cajas de música tocadas por tres italianos pianiteros. Estuvimos allí una semana y levanté un emprésito forzoso a nombre de los Principios, dedicándome a enseñarles a los oficiales la guerra de guerrillas, tal como la entendía el Estado Mayor General de Generales que componían nuestras tropas, en donde había solo cuatro soldados rasos no ascendidos por no tener más títulos de General entre los papeles del archivo, que metidos dentro de cuatro latas, formaban la carga de una mula negra muy mañosa. Ya descansados decidí abrir operaciones y destacar un cuerpo de 25 hombres hacia la boca del río; tuvo que retroceder, porque en ella estaban otra vez las cañoneras lloviendo plomo. Entonces me hablé con el inglés jefe de la mina de cobre para que fuese a bordo y les dijera que no nos tirasen pues la tropa se componía de oficiales. Le contestaron que fuera yo a decirlo o que me presentara a las tropas del Gobierno, acampadas al fin de la línea del ferrocarril que salía de la mina. El Estado Mayor General se reunió en casa del inglés, donde por poco nos matamos echándonos la culpa de lo que pasaba. El inglés aceptó dejarnos ir por la línea a condición de que le pagaran una pila de libras esterlinas por los daños que iba a sufrir. El comandante de las cañoneras convino en que la reclamación la pagaría el Gobierno, si el inglés le arrimaba la canoa después.

Nos pusimos en marcha por la vía del ferrocarril, pero antes, formamos una tirería al aire para gastar las cápsulas. Procedimos a quemar los papeles y le regalé la bandera al indio baqueano para que le sirviera de cobija por ser de lana colorada. Cuando llegamos a entregarnos, fue con las botas rotas y las bestias mancadas, pues el balasto era ganga de cobre, que cortaba como un ácido las suelas y los cascos.




(STBL&AI&OA&RC&NS)

Presidente del Triángulo de los Dos Lados —

Director del Cubo Científico del Anillo —

Inventor de los Asteroides Reconstituidos y Ministros para

las Relaciones con Planetas Atrasados. —

Saturno 10.0001/99/00).



Salustio González Rincones

De La yerba santa (1929).

En Antología poética. Caracas: Monte Ávila Editores, 1977. pp. 177-181.

Biblioteca Nacional de Venezuela. Cota: V861.42 G643

martes, 7 de octubre de 2008

Hechos



Este ejemplar de Hechos (1960) de Arnaldo Acosta Bello, ilustrado por Ligia Olivieri y editado por Tabla Redonda, fue adquirido en la librería El emporio del libro, de la ciudad de Maracaibo

No tengo alianzas. Declaro mi aversión a los círculos, a las espirales, a las oficinas, a las policías, a los museos.

Amanecí como decía mi madre. Deseo pelear. Mi nariz anda en busca de ustedes. Prepararé mi hígado. Mis vísceras brillan, mis castigos no existen en tratados, no están en códices.

Me basta el ojo.

He contemplado demasiado, he esperado este momento, he callado y vuelto a callar, he perdido el tiempo, he permanecido cocodrilo en agua de zoológico. Cerrando un ojo, abriendo otro, mostrando dientes a distancia.

He reunido en mis gavetas toda letra caída.

Como ustedes prefieran: libros, artículos de prensa, cadáveres exquisitos, paneles.

Mi cuarto está tapizado de recuerdos. Catálogos, estupideces. Los bolsillos rebasan de estos arenques.

Vuestra conversación ha pasado por mí como por un cable de teléfonos. Mientras la espuma descendía en vasos, espiaba, parecía un águila.

Ahora soy esta catapulta.
Arnaldo Acosta Bello
De Hechos. Caracas: Ediciones Tabla Redonda, s.f. (1960). pp. 9-10.
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“Hechos subraya el carácter de poesía urbana, existencial y política de la serie [la de Cadenas, Sánchez Peláez, Pérez Perdomo, Aray, Calzadilla y Ovalles], en un sentido peculiarmente narrativo y de sobriedad metafórica que lo acerca sobre todo a la escritura de Calzadilla. Además, para la turbulenta década de los sesenta es insustituible como representación verosímil de un proceso dramático que desborda a su protagonista: el de un intelectual 'de izquierda' —un rebelde solitario no articulado políticamente— viviendo su aventura imaginaria en el cuadro de la violencia venezolana. La estilización de su contenido sociopolítico y la plasmación del conflicto a nivel existencial hacen de su personaje un emblema que trasciende la concreta situación de aquellos años, entre la caída de Pérez Jiménez y el comienzo de la lucha armada, otorgándole una validez aún actual.”

Julio Miranda
De Las aventuras imaginarias
(Lectura intratextual de la poesía de Arnaldo Acosta Bello).
Caracas: Academia Nacional de la Historia,
El libro menor N° 174, 1991. pp.57-58.
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Arnaldo Acosta Bello (Camaguán, 1927-Barquisimeto, 1996). Poeta y narrador. Perteneció al grupo Tabla Redonda, junto a Jesús Sanoja Hernández, Rafael Cadenas y Jesús Enrique Guédez, entre otros. Dirigió en Mérida la revista Actual. Algunos de sus poemarios son Hechos (1960), Fuera del paraíso (1970), Los mapas del gran círculo (1975) y Sereno rey (1979).
Julio Miranda (La Habana, 1945-Mérida, 1998). Poeta, narrador y crítico. Es, quizá, quien de forma más completa se haya dedicado a ordenar y valorar la literatura venezolana. También fue un poeta inusualmente audaz. De sus poemarios pueden mencionarse Maquillando el cadáver de la revolución (1977), El poeta invisible (1981), Rock urbano (1989) y Así cualquiera puede ser poeta (1991).

lunes, 6 de octubre de 2008

Sobre algunas iniciativas en la poesía venezolana actual

El siguiente es un artículo sobre algunos proyectos que se están desarrollando actualmente en el terreno de la poesía venezolana, entre los que se incluye la revista El Salmón. Dicho reportaje fue escrito por el periodista Simón González y publicado el pasado 30 de septiembre en El Nacional.com. Pueden leerlo haciendo click en la imagen o en el siguiente link: http://www.el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/47425




viernes, 19 de septiembre de 2008

NOTA IMPORTANTE

Uno de los requisitos para inscribir los talleres en Cultura Chacao es la carta de residencia municipal. Sin embargo, como gesto de apoyo a los talleres que se inician la próxima semana, los organizadores han permitido que para los interesados en "Poetas iniciales - Taller de lectura colectivo" la presentación de la carta de residencia no sea requisito obligatorio. Cualquier duda, contactar vía telefónica a Rosa Virginia Urdaneta o a la señotrita Belkys. Gracias.

martes, 9 de septiembre de 2008

Taller de lectura colectiva "Poetas iniciales", con Willy McKey



En la poesía la palabra funda, crea, convoca. Aunque suele atenderse como una experiencia individual e íntima, la lectura de poesía también es posible dentro de una dinámica colectiva que permita reconocer en la interpretación de los demás otra mirada, una capaz de enriquecer la propia. Con la suma de esas miradas, siempre presentes en la figura del taller de lectura, es posible potenciar la experiencia poética gracias al diálogo, al intercambio, a la posibilidad de atender al otro.
La intención de este primer taller de lectura colectiva de poesía será acercarnos a tres “primeros poemarios” venezolanos: Elena y los elementos (1951) de Juan Sánchez Peláez, El reino (1958) de Ramón Palomares y Los cuadernos del destierro (1960) de Rafael Cadenas, libros que en cierto modo iniciaron la voz poética de tres de nuestros poetas más importantes de la segunda mitad del siglo veinte.
La reflexión en torno al poema siempre será el síntoma de un momento, un signo del pensamiento, un dispositivo para conversar acerca del ser humano y su más eficaz instrumento creador: la palabra.

LAS INSCRIPCIONES ESTARÁN ABIERTAS DESDE EL LUNES 15 DE SEPTIEMBRE. PARA INSCRIPCIONES E INFORMACIÓN, REMITIRSE A LA CASA DE LA CULTURA DE CHACAO, CALLE CECILIO ACOSTA CON AV. ÁVILA (FRENTE AL MERCADO MUNICIPAL). TELÉFONOS 0212-263.05.12 / 88.25

viernes, 8 de agosto de 2008

Laberintos


Este ejemplar de Laberintos de Carlos Noguera, con ilustraciones de Santiago Pol,
puede consultarse en la Biblioteca Central de la UCV bajo la cota PQ8797N28L3

=


Un barco, una piedra, un aljibe, cualquier cosa que me revele. Te recuento, M: “todo lo común vuelve a ser insólito si prescindimos del tiempo”, o algo así. No he logrado transformarme con aleluyas, pero he poseído noches de fiesta y ebriedad.
Alguien me narra su vida; descubro, con desaliento, que es la mía, sólo que yo la he recrudecido: envejezco, sin duda.
El espejo me espeta que fui criado agriamente, clase media, no fui encontrado después y basta.
Me confío mi propia misión,
hara-kiri estéril:
un bisturí que pase
exactamente
por la cisura entre alma y mente,
sin tocar nada,
sin contaminar
y que me desprenda el espíritu.
Cabeza sin espíritu me dirán en el infierno. Medio-cuerpo. Entablillado. Pero podré exhibirme por la ciudad sin cargos de conciencia. Tener un espíritu, pesa. Tener a Dios y llevar un espíritu, pesa. Después de la extracción: ni un chasquido;_____creen que siquiera un pequeño “trac”? Pues nada.
Luego: volviendo a ser igual. Nada me será dado que no esté ya en la memoria, nada quedará atrás que ya no haya olvidado. O lo desee.


Carlos Noguera
De Laberintos. Caracas: Ediciones En Haa, 1965. p. 41.


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Carlos Noguera (Tinaquillo, 1943) Narrador, poeta y psicólogo. Premio Nacional de Literatura 2003. Integrante del grupo En Haa (1962-1971), junto a Teodoro Pérez Peralta, José Balza, Jorge Nunes, Lubio Cardozo, Argenis Daza Guevara y Víctor Salazar. Fundador de las revistas Jakemate (1972) y Falso cuaderno (1976). Ha publicado los poemarios Laberintos (1965) y Eros y Pallas (1967). Es mejor conocido por su trabajo como narrador en novelas como Historias de la calle Lincoln (1971), Juegos bajo la luna (1994) y Los cristales de la noche (2005), entre otras. Actualmente preside Monte Ávila Editores.

lunes, 30 de junio de 2008

El Salmón en ReLecturas




Con motivo de la reciente aparición del 2do número de la revista de poesía El Salmón, este martes 1 de julio a las 8.30 pm, por la Emisora Cultural de Caracas 97.7 FM, Rodrigo Blanco y Luis Yslas conversarán con Santiago Acosta, uno de los editores de esta publicación que se ha propuesto la tarea de crear un territorio para la relectura de la tradición lírica venezolana. Un acto tanto de justicia como de resucitación poética, que va ganando voz y espacio en el actual panorama literario.


ReLecturas se transmite todos los martes, de 8:30 a 9:30 pm, por la Emisora Cultural de Caracas. Teléfonos: 7822031 /9775.

miércoles, 25 de junio de 2008

Ya tenemos N° 2


El segundo número de El Salmón – Revista de Poesía lleva por título “Vastedad”. En esta ocasión la imagen que nos convoca es el espacio de lo abierto, la cual se ha materializado en nuestra poesía como un diálogo con las extensiones del paisaje, lo invisible, el desamparo, el riesgo o la muerte. En las páginas de esta nueva entrega el lector encontrará un artículo de Roberto Martínez Bachrich sobre el poemario La vastedad (1988) de nuestro mal atendido Guillermo Sucre, así como un texto de Alfredo Silva Estrada sobre la obra de Enriqueta Arvelo Larriva, una barinense tan extraordinaria como olvidada con cuya poesía vale la pena reencontrarse. Otros textos críticos sobre Hanni Ossott, Julio Miranda, Eleazar León y Miyó Vestrini podrán ser hallados en estas páginas como parte de la relectura de la tradición poética venezolana que El Salmón propone. Por otra parte, el dossier poético viene esta vez con textos de Ida Gramcko, José Lira Sosa, Luis Fernando Álvarez, Elí Galindo, Alfredo Silva Estrada, Antonia Palacios, Julio Miranda, José Ramón Heredia, Juan Sánchez Peláez y María Clara Salas, entre otros. Por último, en la sección de poesía inédita presentamos una muestra generosa de El cielo interrumpido, poemario en preparación de Rafael Castillo Zapata. Próximo número: “Artefactos”.